SI, ESTA ES LA HORA
DE LA VERDAD
Demos un Preámbulo
El proceso de elecciones primarias de la unidad democrática venezolana, ha concluido, de manera muy satisfactoria, el día 12 de febrero de 2012. Ha sido un proceso complejo y relativamente extenso. No hay que omitir que su génesis es la expresión de una maduración sensata y lógica de la forma de hacer política de los dirigentes y de la forma en la cual es percibida y asumida por el pueblo, por los electores.
Como país, como nación, hemos transitado durante éstos últimos 20 años, un vaivén político muy intenso, durante los cuales hemos tenido que buscar una respuesta, un verdadero significado a la noción de democracia, y paralelamente, poder construir una visión de país compartida.
Para resumir nuestro andar, este proceso de primarias, cuya participación superó los 3 millones de electores, aún cuando se esperaba inicialmente una cercana a algo más de un 1 millón 200 mil personas, ha encarnado un gran éxito, ya que ha otorgado legitimidad a un nuevo, preparado y comprometido liderazgo nacional, que no es una exclusividad, algo personal o de alguien en específico, sino que por el contrario, está conformado por un grupo nutrido de personas con sus ideas y propuestas, al servicio del país, que son los puntos y voces visibles del deseo de cambio que portamos en el corazón y en la razón, la gran mayoría de los venezolanos.
¿Ahora qué sigue?
Ahora viene la verdadera fuerza
de la unidad, como una ola fuerte y expansiva de acción, convicción y progreso,
que sumará nuevas voluntades, redefinirá algunas y nos llevará,
indiscutiblemente, a rescatar nuestro país, a transitar por el progreso.
Una luz cálida y a la vez
refrescante nos indica el renacer de la esperanza. Es imposible ocultar u
obviar la galanura de la legitimidad, que está dándole brillo a un fuerte y
nuevo liderazgo, proveniente de las masas, de los corazones, que no asume
conductas y deseos, sino que, por el contrario, son una expresión directa del
pueblo. Ahora hemos logrado, como país, dar un verdadero paso de madurez
política.
El compromiso es muy grande, pues
la expectación es enorme, y la responsabilidad ante el país lo es aún más, pero
contamos con un movimiento sólido, de bases, de cimientos, de articulaciones,
de sentimientos e ideas diversas, muy espontáneo, patriota y deseoso de hacer
las cosas lo mejor posible y aún más.
Pero: ¿Cuál es nuestro rol como ciudadanos?
Haber triplicado las expectativas
de participación es un gran éxito que debemos anotarnos como país. Qué gran orgullo y necesidad
siento de presentar mis manos, para sumarme activamente a este esfuerzo tan
noble y necesario.
Aquí estamos para invitar, para
sumar, para participar, para trabajar. El único miedo que podemos sentir, a
esta altura, es el no asumir el llamado que nos hace nuestra tierra, nuestros
hermanos, nuestra nación. Es hora de recuperar nuestra
decencia, nuestra integridad, nuestra identidad, de hacer a un lado tanta
mediocridad, tanta mentira, tanta incapacidad, tanto sectarismo, tanta
confrontación, provenientes de un antítesis de líder y sus indolentes secuaces.
Es hora de revertir el gran daño moral que nos ha causado este gobierno
incompetente, un daño que lamentablemente puede percibirse en las acciones que promueve, tales
como el desencuentro, la descalificación, el menosprecio, el resentimiento
clasista, el miedo, entre otros antivalores, fuertemente destructivos de los
hilos de convicción y hermandad, tan necesarios para el acuerdo y progreso de
una nación. Nuestro reto es revertir tan reprochable e inapropiada actividad.
Después de 13 años, ¿se lograron los objetivos?
Hagamos un balance luego de 13
años de gestión chavista, de los objetivos más importantes, más directos, más sensibles para los venezolanos, que estableció, confió o encargó el pueblo a Hugo Rafael Chávez Frías, cuándo le depositó su confianza mediante las elecciones presidenciales de 1998:
- Inseguridad: Objetivo no cumplido. Las cifras se han más que duplicado.
- Costo de la Vida / Inflación: Objetivo No cumplido. La vida se ha hecho, al menos, tres veces más cara de lo que era en el año 2000.
- Infraestructura: Objetivo No cumplido. Deterioro en más del 80% de la vialidad, estancamiento de las obras públicas, mantenimiento cero, etc.
- Salud: Objetivo No cumplido. Sin hospitales nuevos, sin medicinas suficientes y asequibles, sin políticas definidas de salud pública.
- Urbanismo / Calidad de Vida: Objetivo No cumplido. Los barrios siguen creciendo, las viviendas son más escasas y menos accesibles, no existe una gestión de riesgos, el tráfico congestionado se agudiza día tras día, carecemos de planificación y reubicación urbana.
- Empleo de Calidad: Objetivo No cumplido. El sub-empleo, lejos de detenerse, se ha agudizado y acelerado.
- Inversión y Producción: Objetivo No cumplido. La inversión y la producción se han mantenido totalmente estancadas.
Conclusión: Definitivamente, ninguno ha sido cumplido. La revolución
chavista ha sido, es y será totalmente incapaz de dar respuesta oportuna y
solución satisfactoria a los grandes retos y problemas fundamentales que
enfrenta nuestro país, por ello, debemos unirnos para cambiar de gobierno, de
visión y de camino.
Reflexiones Finales: Todos tenemos mucho que aportar
Dios nos bendiga. Disfrutemos de
este nuevo amanecer para nuestro país, sintiéndonos orgullosos de nuestra
venezolanidad. Felicitaciones Henrique Capriles Radonski, tienes una gran
responsabilidad, pero con un equipo comprometido y a la altura de tal
responsabilidad, formado por todos los que queremos un mejor porvenir. ¡Felicitaciones para todos nosotros!
Ahora debemos celebrar, y en consecuencia,
a trabajar como hermanos. Llama a ese amigo, a esa amiga, a ese familiar que
pueda pensar distinto, o que consideres que está en otra perspectiva, con mucho
respeto y consideración, y sin dejar de tomar en cuenta que la ideología es un
recurso interpretativo de la realidad social, que como tal puede y debe ser
diverso, invítalos a concursar con su aporte en este nuevo y aglomerante
esfuerzo, pues ante la visión, existen los retos y problemas comunes a todos,
que representan el verdadero enemigo a vencer. Somos hermanos, somos
venezolanos, y cada uno de nosotros tiene un gran aporte que dar.
La guerras no pueden ser de
ideas, pues la ideas no se combaten, se comparten, se complementan. Todos
aquellos que anuncian la guerra entre ideas, lejos de causar una mejora, frenan
la evolución y la felicidad de los seres humanos, porque son elementos
excluyentes, divisionistas y anárquicos, y seamos sinceros, no hay nada peor
que no sentirse parte de algo. Construyamos entre todos un mejor país.
Con mucho cariño, satisfacción y esperanza para todos,
Luis Eduardo González Gil
12/12/2012
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